En el año 1978 un hermano llamado Wilfredo Luque, rento un local ubicado en el 917 - 919 de Elizabeth Ave, con el propósito de hacer un taller de mecánica. Pero como dice la Palabra de Dios: "Los pensamientos de Dios son diferentes a nuestros pensamientos."Lo que se pensó que habría de ser un taller, Dios lo convirtió en una hermosa Iglesia llamada "El Buen Pastor", la cual el hermano Wilfredo Luque, aunque no tenia credencial, comenzó a dirigir o Pastorear. La Iglesia "El Buen Pastor" fue incorporada en el estado de New Jersey el 2 de mayo de 1978 como: "Iglesia Pentecostal El Buen Pastor inc."La cual poco tiempo después se integro a un pequeño concilio llamado: "Movimiento Mundial Internacional" el cual en ese entonces tenia tres Iglesia y llego a tener hasta nueve en el estado de New Jersey. En el año 1980 el hno. Wilfredo Luque salio del Pastorado, y un hermano de la Iglesia local llamado Ramón Aldea tomo el cargo de Pastor interino, hasta que el hermano Benigno Concepción asumió el pastorado de la Iglesia en abril de 1980. Ese mismo día se convirtieron al Señor los hermanos Pantojas. La Iglesia contaba con un total de siete (7) hermanos. El templo era muy pequeño y el Heater (calefacción) era una estufa de Kerosén que no calentaba lo suficiente. Tenía solo diez (10) bancos hechos por los mismos hermanos. Un tiempo después el templo se fue expandiendo hacia la parte de atrás que era un almacén de cajas de botellas.
En el año 1983 el hermano Benigno Concepción se retiro y se traslado a Puerto Rico, al mismo tiempo el Movimiento Mundial Internacional se disolvió y todas las Iglesias que lo componían quedaron independientes, incluyendo claro el “El buen Pastor”.La Iglesia quedo sin Pastor por espacio de seis meses; hasta que en marzo de 1983 la junta local eligió a los hermanos Pantojas para que interinamente se hiciesen cargo de la obra.
Durante esos seis meses tuvimos muchos ataques del enemigo, pero Dios nos dio la victoria. Después de orientarnos con varios Concilios, el Señor puso al Rev. Eliseo Rosario en nuestro camino, quien en ese entonces era Presbítero de New Jersey y pertenecía a la “Iglesia de Dios Pentecostal MI” después de tener una audiencia con los directivos de este movimiento la Iglesia decidió mayoritariamente hacerse parte del mismo, y el 27 de agosto de 1983 fue instalado como Pastor el Rev. José Villalobos cuyo ministerio fue de mucha bendición para nuestra Iglesia. Luego Pastoreo el Rev. Rafy Martir por espacio de cinco años, y el hno. Guillermo Natal por un año. Dios bendijo mucho a la Iglesia por el ministerio de estos siervos de Dios. Nuevamente se presento la necesidad del ministerio de un siervo de Dios y Jehová de los Ejércitos que rige y gobierna todas las cosas escogió a los esposos Orlando y Evelyn Reyes para continuar este ministerio con poder y gracia. Esto se iba notando con el crecimiento tan rápido de la congregación. El dinamismo y espíritu de progreso de los hermanos Reyes contagio a la Iglesia para levantar templo a Jehová.
Mediante la oración y dirección del Señor se comenzaron los planes para la compra de un templo. La Iglesia unida en un paso gigantesco de fe comenzó a levantar fondos. Luego fue aprobado un préstamo para la compra de un templo. El cual por la gracia y la misericordia de Dios estamos disfrutando hasta el presente. Luego del pastorado de los hermanos Reyes, fue instalado en nuestra iglesia el pastor José Noboa, quien junto a su esposa la misionera Ana Silvia Noboa hizo una contribución muy valiosa a nuestra iglesia. El pastorado de los hermanos Noboa duro aproximadamente dos anos, pues el pastor Noboa fue electo Director de Misiones a nivel regional y tuvo que dejar la iglesia. Afortunadamente la iglesia no estuvo mucho tiempo sin pastor, pues de Puerto Rico el Señor trajo unos pastores jóvenes, el hermano Reynaldo y la Sarai Negrón, quienes aceptaron el reto de asumir el pastorado de la iglesia El Buen Pastor desde Noviembre de 2000 hasta el presente. Hoy podemos decir: Ebenezer, “hasta aquí nos ha ayudado el Señor” La Iglesia El Buen Pastor sigue a paso firme conquistando en el nombre del Señor.